domingo, 20 de marzo de 2011

Descostillada

“Y Dios hizo caer sueño sobre Adán, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Y dijo Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne” Génesis 2, 21-23.

Yo no soy feminista. Lo juro. Pensé fielmente que lo era por mucho tiempo, pero luego de una ardua revisión del término, reaccioné y me di cuenta de que: no es que sea feminista, sino que me gustan las cosas justas.

Hubo un tiempo en el que me repetían sin afán de ofender que el lugar de la mujer estaba en la cocina, a lo que siempre respondí: “no gracias, créanme, no me quieren ahí”.

Tal vez al inicio, solo intentaba dar la contra como es mi costumbre, pero luego en realidad le agarré tirria a esos comentarios, que me parecen, disculpen la expresión: estúpidos. Pero al final entendí que no debía hacer hígado por gusto.

Creí adecuado hace unos días dirigir unas palabras a nosotras: las costillas, a propósito del Día Internacional de la Mujer. Es gracioso, este 8 de Marzo recibí más saludos que en mi cumpleaños y hasta un globo rosado con cualidades femeninas impresas. A mí me agradaron los detalles, pero al parecer, no todos están de acuerdo con este día.

Un gran amigo mío, al que llamaremos César, publicó en su perfil de Facebook, una gentil pero torpe queja sobre el mencionado día, la diferencia de genero y la injusticia frente al público masculino.

Terminó perdiendo por falta de estrategia a mi parecer, ya que casi el total de los 33 comentarios posteriores fueron femeninos y terminaron derrumbándolo y obligándolo prácticamente a aceptar que no tenía nada de malo la celebración, sin contar con que debió enterarse como varios, de la sorpresiva noticia de que los hombres cuentan también con su día (19 de noviembre por si les interesa). Solo que no tienen un buen publicista.

Bastó con recordarle 2 de grandes mujeres en su vida (su madre y su hermana) para quebrarlo un poco. Y es que por más que nosotras siempre hayamos peleado por la igualdad, tenemos que aceptar que no somos iguales, ni mejores, ni peores, somos diferentes. Tal vez indispensables como ellas 2 para él.

Fiorella Rivera, una internauta que no conozco y que es amiga por Facebook de “César”, tuvo la excelente idea de “desasnarnos” un poco a todos los comentaristas del post con las siguientes palabras:

“Se dice que el Día Internacional de la Mujer se dio por primera vez en 1909 en EEUU debido a una declaración socialista de ese país, porque un año antes 129 mujeres murieron tras un incendio en una fábrica textil de NY en la que se habían encerrado para reclamar iguales derechos laborales que los hombres.

Esta es una forma de reivindicar el lugar que la mujer ocupa en la comunidad, en su familia, etc. Quizá en nuestro entorno la mujer está avanzando profesionalmente, pero en los sectores urbanos marginales y rurales muchas veces la mujer sigue siendo minimizada, excluida, explotada sexualmente, golpeada, atropellada en sus derechos.”

Podemos resumir lo siguiente: se nos consideró por mucho tiempo inferiores, sin cabida a derechos.

Nadie dice que tenemos más derechos, sino que tenemos los mismos. Solo que a veces no todos (as) entienden que tener iguales derechos implica también tener iguales deberes.

No se confundan chicos, cuando les pedimos que abran una botella por nosotras o que nos ayuden con el carro no significa que somos inútiles ni frescas, solo que queremos darles la oportunidad de que se sigan sintiendo importantes para nosotras. A veces lo son, varias veces los son.

En fin, motivos hay para celebrar, pero sin exagerar, ya que hay mujeres… y mujeres:
Están las chismosas y rajonas que no viven sino más que de envidia y solo se dedican a hablar a tus espaldas. De repente fueron criadas de esa manera y solo nos queda entender que no pueden cambiar, solo nos queda poner la otra mejilla.

Están también las mujeres que no entiendo por más que trato, que viven a sus parejas y no mueven ni un dedo, que viven planeando toda su vida la boda perfecta con el hombre perfecto sin importar cuánto les cueste, cuánto deben perder y aguantar para ser lo que sueñan: perfectas.

Existen también las sumisas, que hasta algo de cólera generan en mí, las que se encargan de crear y criar machistas, que no tienen ni voz ni voto en su vida. Que dan lástima, que necesitan ayuda, que necesitan una amiga.

También están las mujeres del “mal vivir” (me da risa el término). No me refiero únicamente a las profesionales, sino también a las que consideran que ofrecer su cuerpo las hace más interesantes. Y menosprecian lo que en verdad vale: el cerebro y el corazón. Las que contribuyen con la tira de imbéciles que van por el mundo queriendo abusar de una solo porque somos según ellos el “sexo débil”.

Mujeres que tal vez no merezcan un “feliz día de la mujer”, así como el padre abusivo no merece un “feliz día del padre” o la madre desaparecida un “feliz día de la madre”.
Yo por mi parte felizmente, tengo la suerte de estar rodeada de mujeres maravillosas, a veces insoportables, ¡vamos! son mujeres, tienen que ser insoportables:


♀ La madre amorosa e irremplazable
♀ La prima graciosa e incondicional
♀ La amiga alocada y constante
♀ Las inigualables compañeras de escenarios
♀ El póker de ases
♀ La sobrina adorada

La prima graciosa e incondicional


Siempre nos preguntamos, ¿qué sería de nosotras sin los hombres?, pero creo que la pregunta correcta es ¿qué sería de nosotras sin nosotras? Pónganse a pensar en ello cada vez que las embargue una depresión por algún iluso que las deje pasar.

No soy feminista, apoyo el Día de la Mujer, sé reconocer los tipos de mujeres que se cruzan en mi camino, y sé perfectamente bien el tipo de mujer que soy: complicada, apasionada de la vida, muy soñadora, algo alocada y recientemente cautelosa cuando tengo que serlo. Gracias a Dios.

No sé ustedes, pero a mí “hueso de mis huesos, y carne de mi carne” me suena a “iguales”.

No nos consta que la teoría de la costilla sea cierta, en lo que mi concierne dudo mucho que Eva haya salido de la costilla de Adán, es más, creo que más bien Eva se considera Descostillada… aunque del paraíso haya sido Desterrada.

Aquí mi segundo tatuaje, este sí tiene un significado: mujer, la primera. Y una fotillo que tomé en el Tizón: una advertencia:



Un par de videitos de inspiración:
Silvio Rodriguez - Eva
(Eva deja de ser costilla)


Y finalmente, mi súper ídola exigiendo respeto a su manera:
Pink - Respect
(Who you think you are?)


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