lunes, 11 de febrero de 2013

Destrozada


Para mí no te has ido. Hace poco más de un mes que dicen que 'te fuiste', y para mí... no te has ido.
 
Hace poco urgué en tu bar como siempre a ver si me podías 'prestar' uno de tus tragos para tomarlo con unas amigas y devolverlo a fin de mes 'sin que te des cuenta'.
 
Como era costumbre, no me lo llevé pensando en que probablemente ibas a tomarlo en la peña de los sábados aunque seguramente tú me lo habrías obsequiado, ese y todos los que yo quisiera. 
Cuando avisé que llegaba sin trago caí en la cuenta de que hubiera podido 'hurtarlo'. Y es que ya no estás.
 
No me lo creo, que Dios me perdone pero no me lo creo. No puede ser cierto pero lo es, no quiero creerlo pero tengo que.
 
El día de tu partida se me hormiguearon los brazos, me fumé una cajetilla entera, no quise llorar.  
Fue exactamente como lo pensé, mi mamá me llamó cuando estaba en la oficina:
 
- Evita, hijita tienes que venir a la casa. - Con la voz temblorosa.
- ¿Por qué?, ¿qué pasó?
- Tu abuelito hijita... Ya falleció. - Con un dolor en la voz que no puedo explicar. 

Helada, así me quedé. Solo que mi mamá no podía darse cuenta de lo que me pasaba: 

- Ok, voy para allá.
- Hijita tienes que llamar a tu hermano, no he podido comunicarme con él.
- Ok mami no te preocupes. Yo voy por él, ¿ya sabe?
- No Evita tienes que decirle.
- Listo mami todo bien.
- Maneja tranquila mi amor por favor, prométemelo.
- Te lo prometo, ¿estás sola?
- No aquí está tu papi, tu primitos.
- Ok, voy. Tranquila, un beso.

Me colgó, seguro no me escuchó ni una palabra.
Fui a buscar a una amiga con la que no hablaba hace mucho, intentó calmarme. Pobre, seguro creyó que lo había logrado. Llamé a 3 amigos. Me subí al carro y manejé muy lento. Estaba nerviosa.
 
Cuando llegué ya todos estaban en la casa, esa que lograste para mi. Subí para verte y pregunté: ¿le puedo dar un beso? 
Estabas echado, tan tranquilo que me dio una paz increíble. Aún estabas algo caliente. Te di un beso temblando, y te dije lo que me salió del corazón:

- Gracias por todo lo que hiciste por mi. Gracias por enseñarme tanto, perdóname si no pude estar a tu lado más tiempo. No sabes cuánto te amo. Te prometo que voy a ser fuerte como tú y que voy a sacar a esta familia adelante. Te lo juro. 

Todo lo que vino después ya no importa. Ese momento, ese preciso momento en el que te dije adiós, lo recordaré toda la vida. 
No sé cómo aceptar tu partida. Creí que lo había hecho, me equivoqué. Para mí no te has ido, no me canso de decirlo.
 
¿Cómo olvidarte? Si siempre me diste todo, si confiabas en mi como nadie, si me decías que solo tú y yo no éramos de este mundo, si formé lo que soy gracias a ti, si cada vez que me levanté fue por que te vi hacerlo mil veces y aprendí.
 
Mientras mi madre estuvo enferma, en vez de consolarnos a mí y a mi hermano, nos compraste un pastor alemán. 
 
 Así eras tú, con tan solo un gesto pequeño cambiabas el mundo de los demás. Siempre con los brazos abiertos.

Daría lo que sea por tenerte solo una vez más frente a mí para comerte a besos y que me expliques cómo mierda hiciste para vivir tanto y siempre triunfar, cómo lo lograste, cómo es que aguantabas tanto dolor que la vida te dio. 

Solo una vez me bastaría. 

Discúlpame, no hace mucho te mentí. Me preguntaste si estaba bien y te dije que sí. Mentira abue estaba muriendo por dentro y me tragué el dolor para bailarte en tu cama de hospital.
 
Te amo tanto. Fui una tonta porque solo te lo dije cuando ya no estabas.

Cada vez que llego a la casa espero verte en tu sillón. Me siento en tu sitio en la mesa para guardártelo. Nadie más se lo merece. 
 
Para mí no te has ido que te quede claro. Solo te pido una sola cosa, solo una. Ya que estás haya arriba haciendo de las tuyas, por favor sácame este dolor. 

Te llevo en mi corazón siempre. Por siempre lo haré.
 
La canción que le dedico:
Dixie Chicks - Landslide
 
 
La última fiesta grande a la que nos invitó
(disfrazado de Hugh Hefner)
 

 
Los primeros 9
(yo en sus piernas)
 
Mis 28 con él
(2012 - de la mano)